Usted pasará la noche en la cárcel: un relato de Jaime Bayly
-Bájese del auto -me ordenó el agente policial, sin pedirme la licencia de conducir ni los papeles vigentes de la registración y el seguro. Temeroso, lo obedecí en silencio, al tiempo que leía su apellido de origen hispano en la placa que llevaba en el pecho.
