¿Y de qué tanto hablan los pericos?
Entre queques, siestas y conversaciones imaginarias, los pericos se convirtieron en protagonistas de unas jornadas de estudio poco productivas. Décadas después, la ciencia me ofrece nuevas razones para observarlos
Entre queques, siestas y conversaciones imaginarias, los pericos se convirtieron en protagonistas de unas jornadas de estudio poco productivas. Décadas después, la ciencia me ofrece nuevas razones para observarlos