¿Y ahora quién se atreve a contradecir a la IA?
A medida que incorporamos la IA a nuestras decisiones, conviene hacernos dos preguntas. ¿Qué tan fácil es en nuestra organización cuestionar una decisión que ya cuenta con el respaldo de un gerente? ¿Y qué sucede con esa posibilidad de discrepar cuando el gerente apoya su decisión en lo que recomienda la inteligencia artificial?
