El tironeo por la salud de Konstantin Rudnev frena el avance de la causa que investiga a una presunta secta en Bariloche
La defensa argumenta que el ruso es un “perseguido político” y que el encierro en la cárcel común deterioró su estado físico, por lo que pide que se lo mantenga en prisión domiciliaria; la fiscalía afirma que puede ser atendido perfectamente en el hospital situado a metros del penal de Rawson
