En 1955, Hawái introdujo el caracol lobo rosado para controlar los caracoles gigantes africanos; en cambio, devastó los caracoles arborícolas nativos, y 69 años después se reintrodujo una especie extinta en estado salvaje desde 1991
Un millar de ejemplares fue criado en un laboratorio del archipiélago. Los biólogos prepararon un recinto especial para protegerlos de depredadores.
