La psicología dice que durante décadas, responder a la pregunta sobre a qué se dedica una persona puede resultar sencillo. Sin embargo, después de jubilarse, algunas descubren que decir que ya no trabajan genera silencios incómodos y una sensación inesperada de pérdida de identidad
“A los 63 años empecé a decir que estoy jubilado y descubrí que había confundido estar ocupado con tener valor”: qué dice la psicología
