Con 56 años y una vida hecha, su esposa lo impulsó a irse solo a vivir medio año a Europa: “¿Qué estás haciendo acá?"
Creyó que el guion de su vida ya estaba escrito, hasta que un nombre -Jakob- lo llevó a Luxemburgo y cambió el curso de su destino
Creyó que el guion de su vida ya estaba escrito, hasta que un nombre -Jakob- lo llevó a Luxemburgo y cambió el curso de su destino