La escuela de matones del chavismo
La violencia comunicativa del chavismo costarricense constituye una declaración de guerra contra la convivencia democrática, la paz social y el respeto mutuo Cuando la grosería se repite, se sistematiza, se recomienda u ordena a los subalternos y se convierte en el vehículo principal de la comunicación gubernamental, ya no estamos ante un rasgo de personalidad: estamos ante una estrategia de poder
