Era una fábrica de sardinas abandonada en California y una donación de 57 millones de dólares la convirtió en uno de los acuarios más famosos del mundo
Un edificio ligado al pasado pesquero de Monterey encontró una segunda vida junto al océano. La iniciativa de un grupo de científicos terminó convirtiéndolo en un espacio dedicado a conocer y proteger la vida marina.
