"Una carta para cualquiera que aún no haya descubierto qué quiere ser: siempre has sido alguien, y quienes afirman haberlo sabido a los 22 años, en su mayoría, eligieron la primera puerta que se les abrió y la llamaron vocación"
Una autora cuestiona la exigencia de tener un rumbo definido desde tan temprano y reivindica el cambiar de camino con el paso del tiempo. Según su reflexión, muchas trayectorias que parecen cuidadosamente planificadas surgieron de oportunidades inesperadas.
