Tras ser diagnosticada con cáncer, se compró un colectivo y lo dejó todo para irse a vivir a las Sierras de Córdoba, donde encontró lo que buscaba
Ina de la Serna tenía 29 años cuando recibió un diagnóstico de cáncer mientras acompañaba a su madre, quien atravesaba la misma enfermedad; después de completar su tratamiento médico, decidió cambiar de vida, compró un colectivo y se instaló en Villa de las Rosas
