En 2003, una familia de Montana compró 57 acres a lo largo del río Stillwater; después de que las cámaras documentaran la presencia de osos, lobos y pumas, protegieron permanentemente la propiedad del desarrollo urbanístico
Sean y Melodye Rooney adquirieron el terreno hace más de dos décadas y, con los años, descubrieron la enorme diversidad de animales que pasaban por allí. La familia tomó una decisión que cambiará el futuro del lugar: unas 23 hectáreas quedarán protegidas de manera permanente.
