El viaje de María Luisa Merino: de odontología a triunfar como mezzosoprano
La destacada mezzosoprano chilena María Luisa Merino regresó a Santiago para protagonizar la clásica ópera "Carmen", de Georges Bizet, en el Teatro Municipal , tras consolidar una trayectoria artística marcada por un camino universitario poco convencional. Antes de subirse a los grandes escenarios líricos de la América Latina, la cantante inició su formación académica en la carrera de Odontología , transitando posteriormente por la música popular, el folclore y la fonoaudiología, hasta descubrir su verdadera vocación en el canto clásico, en la Pontificia Universidad Católica. Su talento la llevó a radicarse en Argentina, donde ingresó al Coro Polifónico Nacional y, tras persistir en consecutivas audiciones, se integró al prestigioso elenco del Teatro Colón de Buenos Aires . Esta sólida experiencia internacional le ha permitido asumir roles de alta complejidad y exigencia escénica, consolidando su estatus como una de las voces líricas más destacadas de la escena nacional. El salto definitivo desde las aulas de Odontología hacia las artes vocales implicó una íntima conversación familiar con su padre, el destacado periodista y publicista Ernesto Merino, cuyas expectativas temía defraudar. En conversación con Una Nueva Mañana , María Luisa Merino recordó haberlo invitado a tomar un café para confesarle su vocación con una frase decisiva: "Es que papá, no soy feliz" . Aquella revelación -evoca- transformó a su padre, quien de inmediato la apoyó incondicionalmente. Así, la interpretación de "Carmen" también posee un fuerte componente emocional para la cantante, al ser la obra en que su padre la vio actuar por última vez antes de su muerte, en 2015. El personaje " tiene toda una historia en mi vida, porque justamente fue lo último que me vio mi papá cantando en el 2015, en el Teatro Argentino de La Plata . Desde ahí no la cantaba y para mí había tenido... había quedado como con una cosa media amarga (...) nunca más toqué la partitura de 'Carmen' hasta el 2024 que me la ofrecieron en el Colón, porque le tenía rechazo de verdad", contó. "Fue como un momento muy triste, con que mi papá estaba enfermo, todo eso, entonces como que la tenía anclada a ese a ese recuerdo. Y el 2024 tuve que hacer terapia con... cómo para sacarla de ahí, de ese lugar, entonces fue muy importante, porque creo que en el 2024 logré separarla de ese recuerdo y este año, el 2026, que la debuté en el Municipal, logré disfrutarla . Entonces han sido como tres etapas de mi vida donde 'Carmen' ha estado muy presente y por fin ayer fue como: 'Bueno, este personaje lo quiero'", destacó sobre su actual relación con el clásico del compositor francés.
