Ignacio Obeso, neurocientífico: “Si el cerebro está siempre en un estado previsible, se activa menos; hay que crear hábitos nuevos de forma frecuente”
Los hábitos permiten realizar acciones de manera rápida y automática, y ahorran trabajo al cerebro, pero cambiarlos o adaptarlos a nuevas metas implica un esfuerzo cognitivo significativo.
