El problema no fue el canciller, sino el desorden
Si algo grave demuestra este episodio, no es solo una posible falta del canciller, sino, y peor aún, un desordenado orden de prioridades y una pésima coordinación gubernamental
Si algo grave demuestra este episodio, no es solo una posible falta del canciller, sino, y peor aún, un desordenado orden de prioridades y una pésima coordinación gubernamental