La psicología dice que las personas que internalizan su angustia no son frías ni autosuficientes; a menudo realizan un cálculo constante e invisible sobre si su dolor es lo suficientemente grave como para merecer la atención de otra persona
Especialistas explican por qué personas minimizan lo que sienten antes de contárselo a alguien y qué papel cumple el apoyo que perciben de su entorno.
