La psicología dice que las personas que tienen docenas de conocidos pero ningún amigo íntimo no son necesariamente superficiales o emocionalmente inaccesibles; pueden haber aprendido a conectar sin dejar que nadie se acerque lo suficiente como para conocerlos de verdad
Algunas personas pueden conversar con cualquiera, caer bien con facilidad y mantener una agenda social llena sin permitir que casi nadie conozca realmente sus miedos o necesidades.
